Spot de Campofrío #DeliciosaCalma sus luces y sombras

No creo que encontremos muchas personas que no hayan visto ya el genial spot de  Campofrío #DeliciosaCalma porque en  tan solo unas horas se hizo viral (más de 1 millón de visitas en Youtube en los dos primeros días) y rápidamente el hashtag estuvo entre el top de tendencias nacionales. Yo he esperado para ver cómo se comportaba el vídeo en la red, leer comentarios y ver las distintas posiciones para escribir este post, aunque reconozco que en cuanto lo vi supe que tenía que escribir algo. Tengo doble opinión y coinciden bastante, pero con matices, una como publicitaria y otra como mujer.

estres

Empecemos por el principio, hace dos días Campofrío hacía público el spot, que pertenece a una campaña más completa para mostrar la presión a la que estamos sometidas las mujeres y nos piden que vayamos a su restaurante “Deliciosa Calma” donde se servirán platos de la Chef Susi Díaz saludables, sin estrés y llenos de rebeldía. El spot es la pieza central, pero el restaurante existirá, es un proyecto real y efímero que por unos días estará abierto en Madrid ofreciendo cenas bajo previa reserva.

Me hace gracia ver  cómo rápidamente se ha compartido entre mis contactos y en especial en los “grupos de madres” ya sean de aplicaciones de mensajería como grupos en redes sociales, sobre todo me sorprende cuando no tienen nada que ver con la publicidad y hablan de un anuncio de madres del S.XXI , la verdad yo creo que es más de mujeres que de madres, la presión (social o autoimpuesta) es a la mujer, no sólo a la madre y en el spot se presentan ejemplos, pero vayamos paso a paso.

Con mi primera visión la impresión fue buenísima y es que como campaña publicitaria el spot es extraordinario, es efectivo, emocional y bastante representativo por lo que hay pocas mujeres que tras verlo no se sientan identificadas en algunos de los personajes o situaciones que aparecen en él. Para mí precisamente es esta identificación la clave del éxito ya que hace que nos posicionemos y nos alineemos con la marca que conecta emocionalmente con nosotros y en parte ya nos tiene ganadas. Una vez vencida la resistencia inicial ante un mensaje publicitario, es mucho más fácil que éste nos llegue, así que su efectividad está casi garantizada.

Pero (sí aquí llegan las sombras porque no todo son luces y brillos) no todo lo que veo es positivo, en el mensaje subyace un plano de desigualdad hasta cuando las mujeres parecen estar reafirmándose en sus posiciones más independientes, por ejemplo: “Hoy no llego a recoger a mis hijos al cole con loncha de pavo, acompañado de ya está su padre para hacerlo, digo yo” o “No le he hecho la cena a la niña pero no le va a pasar nada si se la hace su padre al vapor” que sí, que todas lo entendemos, pero mientras sigamos empleando ese discurso seguiremos mostrando en nuestras palabras que el marco es el mismo. En esas frases hay reproche porque no nos estamos considerando iguales, estamos planteándolo como si “hubiéramos dejado de hacer algo” cuando simplemente debería constar como un reparto natural de funciones no como una suplencia. Hace muy poco alguien me recomendó que leyera el libro No pienses en un elefante de George Lakoff y claro, ahora veo “conspiraciones lingüísticas” por todos lados, pero es que es muy importante saber elegir las palabras que crean el marco de nuestro mensaje y en este spot de Campofrío tan aparentemente progresista e igualitario hay un marco forzado de desigualdad ni tenemos que justificarnos ni tenemos que pedir permiso. No me gusta tampoco que, aunque de forma sutil, se presente a los hombres-padres como tontos inútiles (bueno, me refiero a la mayoría, que haberlos “haylos” como las meigas) porque me parece injusto, siempre he pensado que para mostrar mi parte brillante no necesito apagar la de otro.

Así que el anuncio me parece muy bueno y desde luego consigue su propósito, pero hay cosas que debemos cuidar más, matices que casi sin importancia y de forma sutil siguen manteniendo el supuesto status quo que quiere denunciar. Me gusta el mensaje global para la mujer, me gusta que se dé visibilidad a la situación que vivimos en la que el estrés es un gran problema. Es importante que mediante el humor veamos que no debemos someternos a más presión, porque no sólo es la sociedad la que nos la impone, no nos olvidemos que en muchos casos somos nosotras mismas (o entre nosotras, lo que para mí es aún peor, que leo cada cosa en los grupos de whatsapp que telita…) ¿Qué es lo que no me gusta? pues que hay un tono de reproche que muestra claramente que la desigualdad está más presente de lo que debería, es real, no nos engañemos, pero es lo que me gustaría cambiar. Por citar un ejemplo: me gustaría que cuando viajo por trabajo nadie me volviera a preguntar ¿y qué haces con los niños? como si mis hijos fueran un apéndice que debo llevar colgado y de los que soy la única responsable, porque dudo que cuando mi marido es el que viaja por trabajo alguien le pregunte nada relativo  sus hijos o familia.

Podría hablar muchísimo más sobre el tema, la verdad es que me apasiona y ayer me sentí halagada cuando algunos de mis seguidores me escribieron para que les diera mi opinión sobre el anuncio, desde aquí muchas gracias. Ahora prefiero que podamos intercambiar opiniones y me gustaría que me dijerais qué os parece a vosotros, para echaros una mano os dejo aquí una recopilación en storify de algunos de los tuits más destacados que he ido viendo estos días. Espero ansiosa vuestros comentarios que sé que algún picor provocaré con algunas de mis opiniones porque todo el mundo parece estar encantado :)

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7 comentarios en “Spot de Campofrío #DeliciosaCalma sus luces y sombras

  1. Marketing d emociones es lo q les queda a ciertas marcas para dinamizar sus ventas. El asedio d la marca blanca y en muchos casos, convertirse en fabricantes d la misma en detrimento d la suya propia, les obliga a vincularse con valores sociales como la independencia d la mujer trabajadora y con hijos y sus atribuciones y derechos. A mí estas campañas me resultan muy lacrimógenas pero me consta q suelen tener un retorno no muy rentable. Son campañas visuales, estéticas y extraordinariamente empaticas, pero la cuestión es si alteran a su favor las decisiones d compra. Creo además q es un formato muy largo. Quizas 20″ sería más contundente para finalizar con 10″.

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    • Gracias por comentar Myriam. Bueno Campofrío se ha convertido en uno de los referentes nacionales en marketing emocional y storytelling pero cada vez veo más “cosas” que me rechinan en sus anuncios y es que para llegar a muchos (suelen viralizar muy bien sus campañas en medios sociales) son bastante tibios y supuestamente denuncian cosas que en sus mensajes siguen perpetuando.

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  2. Totalmente de acuerdo. Los impedimentos a la igualdad nos lo ponemos nosotras. Creemos que es nuestro “deber” saber poner lavadoras, cocinar, atender a ” los nuestros” y, si SOLO somos amas de casa no se nos considera como PROFESIONALES.

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    • Eso es otra, hay mujeres que deciden quedarse en casa y en el spot parece que ese rol no existe, ni se estresan. Cuando es una imposición o una falta de oportunidades lo rechazo, pero cuando es una elección propia me parece tan loable como la que quiere ser directiva, ya está bien de ponderar unos estereotipos y menospreciar otros.

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  3. Pingback: Lo que más os ha gustado en 2016 | descalzaydepuntillas

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