Cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor

Igual es que me hago mayor, igual es que empiezo a desprenderme de ciertos complejos y sentimientos de culpa que han estado muy arraigados en mí (conste que a mi pesar, todo sea dicho, que no hay cosa que haga más daño que ese sentimiento de que todo lo podrías hacer mejor y que si algo falla es culpa tuya). Lo cierto es que cada vez veo más gente con nostalgia del pasado y, en la mayoría de los casos, me espanta.  Lo que más me llama la atención es que muchas de esas personas son jóvenes bastante formados, pero que han escuchado campanas de algún vendehumos de turno y lo peor de todo, se las han creído. Lo siento pero no, cualquier tiempo pasado no fue mejor y creo que nuestro espíritu crítico está en peligro de extinción.

Y ahora os voy a explicar a qué viene todo esto ¿No os veis de pronto rodeados de personas que hablan de la homeopatía como la gran solución natural, que echan pestes de la medicina o de las vacunas?  Como este es mi blog y es mi opinión personal os diré que oírlos decir ciertas cosas me espeluzna y para qué engañarnos me resulta especialmente curioso su inocencia (por llamarla de algún modo),  porque muchos de ellos han alcanzado la edad adulta gracias principalmente a eso y creo que no son para nada conscientes. También me encantaría decirles que la homeopatía tiene 200 años así que de nueva, poco, otra cosa es que ellos crean que es moderna, pero no.

Luego están los que destacan que como se vivía hace X años no se vive ahora, eso sí, no conozco a ninguna de esas personas que renuncie, por ejemplo, al coche o a la lavadora. Suelen ser los mismos que hablan de una alimentación sana contemplando que ésta sólo puede realizarse tal y como se hacía “entonces”, sin tener en cuenta que “ese entonces” dependía mucho del estatus social de la familia.  El colmo para mí ha sido encontrarme muchas de estas facetas combinadas en las “nuevas madres”, como si ya no tuviéramos bastante carga con la “culpa autoimpuesta”, ahora vienen otras a decirte que la forma de criar a tus hijos no es la adecuada porque “no es natural” o “antes se hacía mejor”. Pues mirad, yo me niego a pensar que todo lo que nos ha tocado vivir es malo y sobre todo no quiero formar parte de esa corriente negativa y pesimista. Hay cosas mejorables, cosas que no debemos consentir etc… pero ya está bien de machacarnos más, así que frivolicemos un poco y basándonos en la publicidad veremos que no es oro todo lo que reluce y que en el pasado “también se cocían habas”, nada es perfecto, ni ahora, ni antes.

Empecemos por lo más light, la publicidad de la cerveza como una bebida para toda la familia.

Hoy nos puede resultar bastante llamativo comprobar que los anuncios gráficos de marcas tan conocidas como Cruzcampo no sólo incluían a los niños bebiendo, sino que estos eran protagonistas e incluso actuaban un poco como “prescriptores” de la marca, ya que aunque el público al que se dirigían es a las madres (entendían que ellas son las que hacen la compra) al dar el mensaje los niños reforzaban ese papel de “buena madre o esposa” (hoy no voy a comentar nada del machismo de esta publicidad aunque me estoy mordiendo la lengua).

Pero no penséis que es algo exclusivo de Cruzcampo, era algo muy común de hecho se consideraba la cerveza como una bebida familiar y nutritiva (que puede serlo) pero se obviaba la ingesta de alcohol por parte de menores porque no se consideraba nociva.


En el caso de Damm el niño no habla de que él consuma, pero vuelve a ser el que se dirige a la madre para incentivar su compra (con una “amenaza velada” por cierto, muy fuerte…) Con estos dos ejemplos españoles vemos la frecuencia con la que menores anuncian bebidas alcohólicas, aunque sean de baja graduación.

No creáis que es algo que se producía sólo en España (que ya me estoy imaginando algunos criticando esta parte creyendo siempre que fuera se hacía mejor), porque no, era algo común y extendido. Ahora paso a comentar dos ejemplos del otro lado del charco, en el primero de cervezas Rainier,que recuerdan los beneficios de la cerveza para cualquier edad (la gráfica muestra una escena que puede ser representativa de una escena abuelo – nieta) y te insisten en que ninguna medicina es igualable a ella como tónico.

El segundo caso es el de Blatz y está relacionado con las propiedades nutritivas de la malta y su relación con la estimulación en la producción de leche durante la lactancia, todo muy velado, claro está porque de esos temas no se habla… (otra vez me muerdo la lengua). En este caso el uso es para la madre y no hay nada raro excepto que lo más destacable de su consumo sea esa faceta de la maternidad.

Y ahora vayámonos a cosas aún más fuertes… ¿sabíais que hubo un tiempo en el que el se publicitaba abiertamente el consumo de drogas? es más, se vendían en farmacia como productos “medicinales”.

El caso más llamativo es el de la farmacéutica  Bayer y su jarabe de heroína, durante años se publicitó como un gran remedio ante problemas respiratorios. En este caso también se dirigía especialmente a las madres para calmar la bronquitis y tos de sus vástagos… y yo, que soy muy de recrear situaciones, me imagino a la semana los niños flipando fingiendo tener tos porque estaban “medioanganchados” y la pobre madre pensando lo bien que le sentaba el jarabe a su hijo…

En esta misma línea también encontramos casos de publicidad para consumo de cocaína ¿que tu bebé rabia porque le duelen los dientes? no te preocupes, unas gotitas de coca en las encías y te dejará tranquila… ¡toma ya!

También tienen para mayores, eso sí, adaptado a sus gustos, en forma de pastillitas, para que os preocupéis por el azúcar de los Halls o Ricola; o en vino,  que se popularizó primero en Francia gracias a Ángelo Mariani, que mezcló burdeos con cocaína, lo curioso es que estaba peor visto el consumo del vino que el de la cocaína, así que se vendía resaltando las cualidades terapéuticas de dicho “elixir”. Tal fue el éxito de ventas que rápidamente le salieron competidores en otros países.

Y para rematar el día, no os vayáis a quejar de vuestros “rituales de belleza”, pensad que hubo un día en que para rizarte el pelo te ponían un casco radioactivo y se quedaban tan panchos :)

Así que creo que debemos ser conscientes de que somos el resultado de la evolución y de nuestros descubrimientos (que muchos se producen a base de prueba-error) y la mayoría de lo que hoy nos parece normal antes podría ser considerado inadmisible o viceversa, así que por favor, dejad de anhelar lo que ya fue y dedicaros a vivir lo mejor que podáis hoy, total a saber qué dicen mañana de las barbaridades que hoy  hacemos con nuestra mejor voluntad  ;)

Fuentes:

medicablogs.diariomedico.com  

Fogonazos 

Logoblink.com

Playground

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